La tierra cedió mientras dormían: derrumbe obliga a evacuar 35 personas en Paseos del Vergel
- Buzo Caperuzo
- hace 1 día
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Tijuana-. Eran alrededor de las tres de la madrugada cuando el silencio en la privada Mangos, del fraccionamiento Paseos del Vergel, fue interrumpido por un estruendo que hizo salir a decenas de familias de sus casas.
Un talud colapsó repentinamente.
La tierra cedió junto con parte del concreto que la contenía y puso en riesgo una decena de viviendas, obligando a las autoridades a evacuar de inmediato a 35 personas, entre ellas niñas, niños y adultos mayores.

El reporte movilizó a Protección Civil, Bomberos y diversas dependencias municipales.
Bruno Guillén, jefe operativo de Protección Civil Tijuana, explicó que el deslizamiento provocó la inestabilidad del terreno y el desprendimiento del material que sostenía el talud.
Tras una inspección de emergencia, cinco viviendas fueron marcadas con engomado rojo, lo que significa que ya no pueden ser habitadas debido al riesgo estructural.

Otras cinco recibieron engomado amarillo, con la recomendación de permanecer alertas ante cualquier nuevo movimiento del terreno.
Aunque el derrumbe no dejó personas lesionadas, el miedo se apoderó de las familias.
Entre ellas se encontraba la de Clemente Morales, quien recibió una llamada de su esposa mientras trabajaba durante la madrugada.

Al llegar encontró la barda trasera colapsada y a sus hijos, que dormían en la parte posterior de la vivienda, completamente asustados.
"Lo primero que pensé fue en mis niños", relató.
Después de casi dos décadas viviendo en esa casa, ahora deberá abandonarla sin saber cuándo podrá regresar.

Otra historia fue la de César Guzmán Arredondo.
También despertó con una llamada que lo hizo regresar de inmediato.
Su hija sufrió una lesión menor al intentar ponerse a salvo cuando ocurrió el derrumbe.
"Gracias a Dios estamos vivos", expresó mientras observaba la vivienda acordonada.
La emergencia también puso en riesgo a dos perros que quedaron atrapados entre los escombros.

Bomberos y personal de Protección Civil lograron rescatarlos; uno de ellos presentaba una lesión leve en una oreja y fue atendido en el sitio.
Mientras continúan las evaluaciones técnicas, personal de la Unidad Municipal de Apoyo Social (UMAS) permanece en la zona ofreciendo alimentos, atención psicológica, hospedaje y albergue a las familias afectadas.

Por ahora, los vecinos esperan algo más que un diagnóstico.
Esperan respuestas sobre el futuro de los hogares que durante años construyeron y que, en cuestión de minutos, quedaron marcados por el riesgo de un nuevo derrumbe.






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